Para abrir esta capacitación en nombre del ICGC sobre Juntas Directivas quiero dejar un mensaje que estimo prudente en el actual contexto de los negocios, en los que los miembros de las Juntas Directivas jugamos un rol relevante:

La ética se practica no se declara en un Código de Gobierno ni en uno de conducta. Y una buena forma de hacerlos es como lo plantea el Profesor Gustavo González C. “ganando tiempo propio y ajeno” en cada decisión que se toma. O como lo dice el conocimiento popular “Cada cosa en su momento y en su lugar”.

Veamos un ejemplo para ilustrarlo:

Un buen miembro de Junta organiza su tiempo en tres momentos y en dos espacios: preparando la reunión (40%) participando en la sesión (20%) y siguiendo la implantación de las decisiones. (40%).

Otro ejemplo de la “ética del tiempo” es cumplir la agenda de la sesión, claro, una profesionalmente diseñada.

Reflexionemos durante estos días si ganamos tiempo propio y ajeno en nuestras juntas; pues también permite explicar varios de los problemas de cotidiana ocurrencia y de imputaciones de responsabilidad legal, como las omisiones y retención de decisiones.

Otros escritores de disciplinas sociales y políticas también manejan el concepto de “ética del tiempo” como la responsabilidad moral que tienen los estadistas, las autoridades, los administradores, los políticos, y en general quienes tienen a su cargo la toma de decisiones, de adoptarlas oportunamente.

Si se quiere introducir este concepto en nuestras organizaciones debe ser a través del ejemplo, de conversaciones y de análisis de hechos reales y no con la emisión de reglamentos y códigos.

Así que en respeto al tiempo, solo me resta desearles que este espacio en la casa del ICGC y del CESA sea de conocimiento aplicable.

Gracias.

Jaime Eduardo Santos Mera